INVESTIGACIÓN CRIMINAL-FRAUDES-ESTAFAS
Lo asesoramos con nuestro equipo de Abogados, los Detectives utilizan la ultima tecnologia para cada caso, el 90% de los mismos son resueltos, no dude en consultarnos.
ACCIDENTE
CONDUCTA SOCIAL-INFORMES JUDICIALES/COMERCIALES/PENALES
PARADEROS POR DIVERSOS MOTIVOS, CON O SIN DENUNCIA POLICIAL
COBROS-BIENES MUEBLES E INMUEBLES-INFIDELIDAD
DESLEALTAD COMERCIAL
ESPIONAJE INDUSTRIAL/COMERCIAL-SEGUIMIENTOS-INFILTRACIÓN
PRUEBAS FOTOGRÁFICAS-FILMACIÓN-CÁMARA OCULTA
MICROFONÍA
Trabajos especiales
Academia Newbery ofrece el servicio de cliente X
Este servicio consiste en la simulación por parte de un agente preparado haciéndose pasar por un cliente consumidor de algún servicio o producto, ofrecido por usted, con el fin de verificar corroborar, calificar la actividad laboral siguiendo los puntos objetivos y necesidades propuesto por la empresa o firma que nos contrata; la simulación se lleva a cabo con cámaras ocultas, micrófonos, creación de personajes o diferentes métodos dependiendo la finalidad u objetivo a alcanzar.Generalmente es utilizado para control de calidad y/o servicios, seguimiento de atención, verificación de cumplimiento de metas y objetivos con respecto a próximos o futuros clientes.
Ventajas: al realizar este tipo de trabajo no solo estará al tanto de la eficacia (la capacidad que tienen sus empleados para cumplir con las expectativas esperadas por la firma o empresa) o la eficiencia (la capacidad de utilizar menores costos materiales e inmateriales cumpliendo con los objetivos propuestos), aumentara la calidad de atención y futuro crecimiento con la confianza de prestar o ofrecer un buen producto o servicio.
CONSULTE POR INFORME DE REFERENCIAS DE EMPLEADOS.
Levantamiento de huellas dactilares en caso de robos, hurtos, amenazas contra su persona y/o empresa.
Cumplimos la función de realizar la inspección ocular en el lugar del hecho, preservación del mismo, búsqueda, detección y recolección de rastros papilares (dactilares y palmares) y de cualquier tipo de indicios, como por ejemplo: huellas de pisadas, rodados, filamentos pilosos, etc., que sirvan para el esclarecimiento de la investigación.
Trabajos sobre superficies metálicas, cajas registradoras, cajas fuertes, vehículos. Papeles, cartas, documentos, facturas, escritura, y otros materiales para dar con la persona que cometió el ilícito.
No dude en consultarnos. Trabajamos de manera totalmente privada.
Qué es la Grafología?
Es una disciplina que basándose en la exploración de una escritura, permite conocer profundamente al escribiente en sus diferentes facetas.Todos los aspectos de la personalidad del sujeto pueden revelarse a través de su escrito. Es posible detectar la personalidad psicofísica, aptitudes, tendencias e impulsos, forma de actuar, conflictos internos, manera de enfrentar la vida, nivel de ansiedad, grado de compromiso y confiabilidad, estados emocionales, detección de tendencias criminales y/o delictivas.
La Grafología hace observable lo inobservable, es decir, interpreta el mundo interno emocional e intelectual de una persona a través del movimiento, de la forma y de la energía que la persona imprime a los rasgos de su escritura. A partir del microgesto consciente del trazo van descubriéndose los significados inconscientes subyacentes, totalmente desconocido para el mismo escribiente.
De esta manera, la escritura funciona como un registro gráfico de su sensibilidad siendo posible determinar, además de las características ya mencionadas los rasgos gráficos indicadores de mentira, los aspectos emocionales de falsedad, infidelidad, hurto o acaparamiento indebido, el perfil de personalidad de un estafador, de un delincuente, síndromes adictivos, entre otras particularidades. Por lo tanto, cualquier aspecto de interés para usted es susceptible de un estudio concreto.
Los requisitos mínimos indispensable para la realización de un estudio grafológico son:
La edad, el sexo, el nivel de formación y el lugar de origen de la persona.
Un mínimo de 10 líneas manuscritas originales en forma de redacción. Preferentemente con bolígrafo y hoja sin pautar.
Es deseable que el texto incluya la firma de la persona en cuestión; si esto no fuera posible, se necesitará una firma extraída de cualquier otro documento disponible.
Qué ventajas ofrece la Grafología?
Se trata de una disciplina de rápida aplicación. No se requiere ningún tipo de material especial para detectar los factores de personalidad que nos interesa analizar. Por consiguiente, la información se obtiene casi de inmediato.
Es objetiva, ya que, no es necesario conocer a la persona a evaluar.
Permite el acceso a los aspectos constitutivos y más estables de la personalidad.
El extraño caso de la asesina que murió antes que su víctima
Apareció en Londres el cadáver de una mujer; la sospechosa ha muerto semanas antes de que la víctima; el científico forense Mike Silverman explica el caso
Fue un misterio real que podría haber salido de las páginas de una novela de detectives moderna.
Una mujer había sido brutalmente asesinada en Londres y se había encontrado material biológico debajo de sus uñas, algo que indicaba que posiblemente había arañado a su agresor justo antes de morir.
Se analizó una muestra de ese material, el resultado fue comparado con la base nacional de datos británica de ADN y rápidamente se halló una correspondencia.
El problema es que este acierto identificó a una mujer que había sido asesinada tres semanas antes de la muerte de su supuesta "víctima".
Los asesinatos habían sucedido en diferentes partes de la capital de Reino Unido y eran investigados por equipos diferentes detectives.
Sin ninguna señal de conexión entre las dos mujeres y sin nada que sugiriera que se habían encontrado alguna vez, el escenario más "probable" era que las muestras se habían mezclado o contaminado en el único lugar obvio en el que habían estado juntas: el laboratorio forense.
El oficial en jefe de investigación presentó una reclamación.
Era 1997 y yo era jefe nacional de cuentas del Servicio de Ciencia Forense en aquel tiempo, por lo tanto, era mi responsabilidad averiguar si se había cometido un error en el laboratorio.
Mi primera idea fue que quizás los restos de uñas de la segunda víctima habían sido mal etiquetados y en realidad pertenecían a la primera mujer.
Pero tan pronto pude observar las muestras vi que no era el caso.
La víctima más reciente se había pintado las uñas con distintivo motivo de piel de leopardo y los trozos recogidos tenían exactamente el mismo patrón. No había dudas de que eran las correctas.
Entonces verifiqué los registros del laboratorio para ver si las muestras podían haberse mezclado accidentalmente de alguna manera.
Esto también resultó infructuoso, ya que los dos conjuntos de muestras nunca habían estado fuera del depósito del laboratorio al mismo tiempo.
En cualquier caso, varias semanas habían pasado entre el análisis de los primeros y los segundos trozos de uñas y había involucrado a diferentes miembros del equipo forense.
Determinado a llegar hasta el fondo del misterio, decidí fijarme con más detalle cómo habían sido recolectadas las muestras y descubrí que las autopsias de los dos cuerpos habían sido realizadas en la misma morgue, aunque habían llegado allí con semanas de diferencia.
Las autopsias forenses, aquellas que se realizan en caso de asesinato o muerte sospechosa, son mucho más detalladas y completas que las autopsias estándar no criminales.
Entre otros exámenes, se toman muestras de sangre y órganos para pruebas toxicológicas, se recoge y analiza el contenido del estómago y se recortan las uñas de los dedos de las manos.
Fui revisando los registros de la morgue cuando se me ocurrió una respuesta posible.
Sucedió que el cuerpo de la primera víctima había sido mantenido en refrigeración durante varias semanas mientras la policía realizaba su investigación inicial.
Había sido removido del refrigerador para que el patólogo pudiera tomar muestras de uñas adicionales el día antes de que llegara a la morgue el cadáver de la segunda víctima.
Al día siguiente, se había usado el mismo par de tijeras para cortar las uñas de la segunda mujer.
Aunque las tijeras habían sido limpiadas, no podía dejar de preguntarme si era posible que hubiera sobrevivido a la limpieza suficiente material genético como para ser transferido a las uñas de la segunda víctima y para producir un perfil de ADN en el análisis posterior.
Empecé mi carrera en ciencias forenses a finales de la década de 1970 y en aquel entonces la idea de poder identificar a alguien a partir de unas pequeñas gotas de sangre parecía de ciencia ficción.
En aquellos tiempos, raramente usábamos vestimenta de protección en la escena del crimen o nos preocupábamos por la potencial contaminación porque simplemente no había un método para analizar material biológico que fuera más pequeño de lo que el ojo podía ver.
Hoy, todos los que ingresen a una escena del crimen deben vestir un mono de papel limpio, cobertores de zapatos y guantes ya que las técnicas de recuperación de ADN son tan sensibles que incluso rozar levemente un objeto -como el picaporte de una puerta o el mango de un cuchillo- puede dejar restos suficientes como para arrojar resultados en un análisis de ADN.
En 1997, el momento del crimen misterioso, la investigación a través del ADN tenía sólo unos pocos años y, como estaba a punto de descubrir, la tecnología estaba mejorando tan rápidamente que estaban comenzando a aparecer problemas no previstos.
Mandé a analizar las tijeras de la morgue y descubrí que no solo dos sino tres perfiles separados de ADN estaban presentes.
Investigaciones posteriores encontraron contaminación de ADN en otros varios instrumentos de la morgue, pero las únicas que iban a presentar problemas eran las tijeras para cortar uñas.
Los cuchillos de autopsia, por ejemplo, tenían restos de ADN de diferentes personas, pero dado que sus incisiones no tenían como fin recoger muestras de ADN, la contaminación no era un problema.
Inmediatamente envié una nota urgente a todos los médicos, morgues y patólogos forenses del país señalando el problema y sugiriendo que en el futuro todas las muestras de uñas se recortasen con tijeras descartables y que estas tijeras fueran incluidas en la bolsa de la evidencia junto con los trozos de uñas para confirmar que habían sido usadas una sola vez.
Es un sistema que se mantiene al día de hoy.
El análisis moderno de ADN es tan sensible que la contaminación es un gran problema, con el potencial de alejar las investigaciones criminales en la dirección equivocada.
En Alemania en 2007, restos de ADN pertenecientes a una mujer no identificada fueron hallados en la escena del asesinato de un policía.
Cuando se comparó con la base de datos alemana, se observó que ADN idéntico había estado presente en la escena de otros cinco asesinatos en Alemania y Francia, junto a varios asaltos y robos de coches.
En total, habían encontrado el ADN de la mujer en 40 escenas criminales separadas.
Las autoridades alemanas pasaron dos años y miles de horas buscando a la culpable, sólo para descubrir que el ADN había estado presente en los hisopos o bastoncillos de algodón que los investigadores habían utilizado para recoger las muestras.
Los bastoncillos habían sido contaminados accidentalmente por una mujer que trabajaban en la fábrica que los producía.
Durante años el ADN ha sido visto como el arma infalible en la lucha contra el crimen, con condenas resultantes a partir incluso de los más pequeños rastros, pero en muchos sentidos el análisis de ADN se ha convertido en una víctima de su propio éxito.
Ahora que tenemos la capacidad de crear un perfil de ADN a partir de unas pocas células humanas, los restos pueden encontrarse casi en cualquier parte.
Pero como todos dejamos ADN por todos lados, la importancia del hallazgo y análisis de estos restos será cada vez más abierta a interpretaciones a menos que haya suficiente material genético presente como para eliminar la posibilidad de un contacto secundario o de contaminación, o que haya evidencia adicional que señale al sospechoso.
Se confirma que Gendarmería espió a dirigentes sociales
Los datos están en los discos rígidos de las computadoras secuestradas en Campo de Mayo. Garré lo había negado.
Las pericias realizadas a los discos rígidos de las seis computadoras secuestradas durante un allanamiento al Centro de Reunión de Información de Campo de Mayo confirmaron que la Gendarmería realizó tareas de inteligencia contra dirigentes sociales, algo que viola las leyes de Seguridad Interior y de Inteligencia Nacional y que había sido negado por la ministra de Seguridad, Nilda Garré, cuando salió a la luz el llamado Proyecto X.
La información encontrada incluye una completa base de datos de los referentes sociales de las villas de la Ciudad de Buenos Aires, con sus direcciones, la actividad social que desarrollan, el grupo al que pertenecen, el poder de convocatoria que tiene cada uno de ellos y, en algún caso, hasta una referencia sobre su presunta orientación sexual. Se trata en muchos casos de dirigentes barriales que, según figura en los propios informes, tienen capacidad de movilizar solamente unas 60 o 300 personas.
“Dirige el merendero 4 de Agosto, ubicado en la manzana xx, casa xx, de la villa en cuestión. Posee moderado poder de convocatoria”, se señala en un caso. “Colaboradora del comedor Ositos Cariñosos. Estaría alineada al Partido Propuesta Republicana (PRO)”, se menciona en otro.
En los informes, en cambio, no figura ningún elemento que permita inferir que los dirigentes mencionados hayan sido investigados por haber cometido algún delito o que haya existido una orden de un juez para realizar las tareas de inteligencia.
Este último dato es central. En febrero de 2012, cuando estalló el escándalo, Garré tuvo que realizar una conferencia de prensa para negar que la Gendarmería tuviera una base de datos con dirigentes de las organizaciones sociales y asegurar que la fuerza de seguridad siempre actúa “como auxiliar de la Justicia”. “Es para inteligencia criminal de delito complejo”, explicó en aquella oportunidad la ministra. Y agregó: “No se utilizó nunca en manifestaciones sociales”. La información encontrada en las propias computadoras de Gendarmería desmiente a Garré.
Entre los documentos -muchos con el sello de “secreto y confidencial”- figuran también informes desde los lugares de reuniones de organizaciones sociales, en los que se analiza y caracteriza la información. “De fuentes confiables tomose conocimiento”, se señala en uno de los informes desde Córdoba. “Se pudo saber que el gremio se encuentra dividido en dos sectores, uno radicalizado y otro más componedor”, sostiene otro.
Las nuevas pruebas -unos 500 documentos almacenados en 5 CDs- ya están en el juzgado federal N° 7, a cargo de Sebastián Casanello, y también en poder de los partidos de izquierda y organismos de derechos humanos que iniciaron la denuncia.
El viernes, los querellantes se presentaron en el juzgado para reclamar que sean llamados a indagatoria el ex jefe de la Genderamería Héctor Schenone y otros integrantes de la cúpula de esa fuerza de seguridad.
A comienzos de 2012, Schenone, en ese momento todavía jefe de Gendarmería, reconoció ante la Justicia la existencia del Proyecto X. Fue en el marco de la causa caratulada “Gendarmería Nacional s/delito de acción pública c/Hermosilla, Darío Javier y otros”. La causa tomó el nombre de Darío Javier Hermosilla, delegado sindical de base y uno de los cabecillas de las protestas contra la empresa Kraft Foods en 2007 en reclamo de mejoras salariales y la reincorporación de trabajadores despedidos. Efectivos de la Gendarmería y la Policía Federal fueron desplegados para evitar el corte que realizaban en la Panamericana.
“La Gendarmería tiene toda una estructura armada a nivel nacional para espiar, analizar y armar bases de datos con las actividades de las organizaciones sociales y gremiales, como la interna de Kraft y de Pepsico. Se criminaliza la protesta en forma gigantesca y sistemática pese al ‘relato’ fundacional K”, denunciaron los abogados Myriam Bregman (PTS) y Agustín Comas (Ceprodh).
Los denunciantes sostienen que los datos obtenidos a partir de las tareas de inteligencia de la Gendarmería fueron utilizados para iniciar las distintas causas penales contra los dirigentes gremiales de base y referentes sociales. Y ahora buscarán anularlos.
Investigan la doble vida de un testigo secreto asesinado
Había declarado con “identidad reservada” en un caso de drogas. Quienes lo mataron dejaron junto al cuerpo un cartel que decía “delator”. Creen que informaba a la Policía, pero también a las bandas.
El crimen de un testigo de identidad reservada, apuñalado a fines de diciembre en su casa de Villa Ortúzar, tiene la principal pregunta sin responder: ¿Quién fue el asesino? Juan Carlos Difilippo tenía 50 años, estaba casado desde hacía 34 con una mujer de nacionalidad brasileña y era dueño de varias propiedades. Una de ellas es un inquilinato lúgubre en Constitución, allanado varias veces por la Justicia porque allí solían alojarse y hacer base distintas bandas de dominicanos que vendían paco y manejaban la prostitución.
El lunes 31 de diciembre, un hermano de Difilippo fue hasta su casa –en avenida Triunvirato al 3700– preocupado porque desde el sábado su hermano no le respondía las llamadas ni los mensajes de texto. Temía que le hubiera pasado algo, porque Difilippo tenía antecedentes cardíacos y diabetes.
Al llegar se encontró con la puerta cerrada, pero a través de una ventana pudo recuperar con un alambre un juego de llaves que estaba tirado en la escalera de entrada al lugar. Al subir a la planta alta, acompañado de agentes de la Metropolitana, se encontró con el cuerpo de Juan Carlos en medio de un charco de sangre y tendido sobre un sillón. Luego se sabría que lo habían asesinado de varias puñaladas.
En el piso, cerca del cadáver, una hoja con una nota escrita a mano desprendió una primera hipótesis.
“Delator y puto, srio de drogas”, decía. A los investigadores, la palabra “ srio ”, presunta abreviatura de “sumario”, les llamó la atención.
La víctima era dueño del inquilinato en Santiago del Estero al 1400, donde al menos tres veces en los últimos dos años la Justicia Federal detuvo a varias bandas de dominicanos acusados de vender droga.
Según dijeron a Clarín altas fuentes del caso, Difilippo era informante de la Policía y había sido incluido como testigo de identidad reservada en un expediente. Esa figura se utiliza para intentar darles seguridad a las personas que declaran en expedientes abiertos contra gente que puede poner en riesgo su integridad física.
El último de los procedimientos realizados en ese hotel, en noviembre pasado, concluyó con doce detenidos y un prófugo. El 24 de diciembre, ese prófugo había pasado la Nochebuena en el hotel. Según fuentes judiciales, Difilippo se enteró de que estaba allí, sabía que ese hombre estaba siendo buscado y alertó a los investigadores.
Apenas unos días más tarde, el propio Difilippo apareció muerto en su casa. La relación entre el cartel que fue dejado junto a su cadáver, el prófugo que había sido delatado y el crimen parecía demasiado evidente.
Además, todos los armarios de la casa habían sido revisados y el lugar no presentaba la escena característica de un robo. “La persona que lo mató sabía lo que estaba buscando y al generar el desorden quiso disfrazar el lugar del hecho”, contó uno de los investigadores.
La primera presunción sobre el móvil quedó vinculada a una venganza por su rol de informante. Pero con el transcurrir de los días, si bien se mantuvo la línea del posible ajuste por parte de las bandas que se alojaban en su hotel, en la investigación encabezada por la fiscalía de José María Campagnoli ya no parecían tan seguros de que ese fuera el motivo.
Según dijeron fuentes del caso a Clarín, en la casa había infinidad de papeles y se hizo difícil distinguir si faltó algo. “Toda la vida del hombre estaba en ese lugar”, describieron. La Policía secuestró imágenes de una cámara de seguridad de un supermercado chino ubicado a 15 metros de la entrada, sabiendo ya que el asesino salió por la puerta, cerró, luego arrojó las llaves hacia el interior y escapó.
Una revisión hecha en el departamento abrió otra línea investigativa. Ya nadie duda de que el homicida y la víctima se conocían. Pero comenzaron a crecer las sospechas de la verdadera relación del hombre con los inquilinos de su hotel de Constitución: que tal vez no fuese sólo un informante de la Policía sino que ejerciera un doble rol, y que también informara a las bandas con las que trataba de los movimientos policiales.
Esta hipótesis deja abierta la posibilidad de un asesino vinculado a cualquiera de los dos bandos.
El hombre se había presentado el 13 de enero de 2012 en la comisaría 16a. de la Federal para brindar apodos y dar detalles del movimiento que había en el inquilinato.
El lugar fue allanado en mayo y en noviembre pasado, aunque el juez Sergio Torres, quien ordenó ambos procedimientos, no sabía aún que existía una exposición de Difilippo en la comisaría.
El hombre recién se presentó en el juzgado tras el último allanamiento y fue en ese momento –es decir, 10 meses después de haber declarado ante la Policía – que quedó incluido en el expediente como testigo de identidad reservada (al igual que otras cuatro personas), aunque se negó a entrar en el programa de protección (éste incluye hasta un cambio de identidad, pero es optativo).
Ante el juez, Difilippo volvería a dar precisiones sobre los movimientos en su hotel. “Pero de esto no pudo haberse enterado nadie”, dijo una fuente judicial. Al menos, nadie del lado de las bandas que paraban en su hotel. Por eso los investigadores creen que el círculo de sospechosos se amplía hasta fuera del entorno del inquilinato. Hasta entonces, nunca había sido llamado a declarar porque la sospecha era que podía él tener alguna complicidad con los detenidos.
Facebook, clave para detener a una banda de secuestradores
Los detectives lograron comparar afirmativamente las imágenes de la red social con las que captó la cámara de un cajero automático en el que concretaron un hecho.
El modus operandi se repitió en todos los hechos. La banda, integrada por al menos siete personas, elegía a víctimas que circulaban en vehículos de alta gama en la zona norte porteña. Después de interceptar a sus "presas", entre las cuales estuvo el periodista Santo Biasatti, las mantenían cautivas en sus autos mientras les sustraían dinero y objetos de valor, antes de llevarlas a retirar plata de cajeros automáticos.
La mecánica del delito la tenían aceitada. Lo que no tuvieron en cuenta es un detalle que resultó clave para que los investigadores pudieran identificarlos: sus fotografías en la red social Facebook.
El equipo de detectives de la Secretaría de Investigaciones Penales (SIPE), dependiente de la Unidad Fiscal de Investigación de Delitos con Autor Desconocido, a cargo de José María Campagnoli, logró develar sus nombres, y la División Antisecuestros de la Policía Federal pudo detener a tres de los sospechosos.
La banda actuó en varios hechos entre abril y julio. Interceptaban a sus víctimas en la zona de la costanera norte porteña o en la avenida Cantilo, cerca de la cancha de River Plate. Después las mantenían cautivas dentro de los vehículos circulando por la avenida General Paz.
"Los elementos de prueba permiten inferir que nos encontramos ante una banda delictiva integrada por al menos siete personas que, para perpetrar los hechos ilícitos, se distribuían en al menos dos vehículos con los que interceptaban a sus víctimas cuando se desplazaban en sus automóviles de alta gama por zonas de la ciudad de Buenos Aires en las que se puede circular a gran velocidad y que tienen tránsito fluido. Una vez que capturaban a sus víctimas por medio del uso de armas, las mantenían cautivas en sus propios vehículos circulando a gran velocidad, sincronizando los recorridos por medio de comunicaciones de radio, y les sustraían todos los elementos de valor y el dinero", sostuvo el fiscal Campagnoli, en uno de sus dictámenes.
Agregó: "Si no se conformaban con el botín obtenido, les exigían a las víctimas que los llevaran a sus casas o, en algunas ocasiones, a cajeros automáticos para extraer dinero. Después, se apropiaban de los vehículos de alta gama para concretar nuevos robos".
Los casos
A Biasatti lo capturaron el 26 de abril pasado cuando circulaba en un Volkswagen Vento blanco por la avenida Cantilo. El auto era conducido por su chofer. Los delincuentes viajaban en una Ford EcoSport y un Citroën C4. Un ladrón tomó el control del volante y circuló a toda velocidad por la General Paz hacia el Riachuelo. Les quitaron a Biasatti y a su chofer un reloj Rolex, 12.000 pesos, un portafolios con documentación y teléfonos celulares. Los abandonaron en la avenida 27 de Febrero, a diez cuadras de la General Paz, en el sur porteño.
Otras víctimas de la banda fueron Rocío Torres y Gonzalo Romero Victorica, hijo del ex fiscal de Casación Juan Martín Romero Victorica. Fueron capturados el 3 de julio en la avenida Obligado, en la zona de la costanera, cuando circulaban en un Peugeot RCZ.
Carlos Juncos fue secuestrado el 2 de mayo pasado en General Paz y Constituyentes, cuando conducía su camioneta VW Amarok. Antes de dejarlo abandonado, lo llevaron a un cajero automático del Banco Patagonia para extraer dinero de su caja de ahorro.
El de 7 de mayo, Guillermo Eduardo Díaz y Jorge Omar Homes comían unos sándwiches apoyados en la Toyota Hilux del primero frente a un carrito de la costanera norte, frente al Aeroparque metropolitano, cuando fueron capturados. La banda los llevó cautivos hasta Beccar.
Cuando pasaron por un puesto de control de la Gendarmería Nacional en la villa La Cava, de San Isidro, Díaz aprovechó la disminución de velocidad para tirarse de la camioneta. Homes fue liberado en Tapiales, La Matanza, y el vehículo apareció luego en Vicente López.
Tras esos hechos, los detectives de la SIPE y de la División Antisecuestros de la Policía Federal lograron obtener los listados de los abonados de teléfonos del sistema de radio activados en los lugares de los hechos y por donde circulaba la banda con las víctimas cautivas.
Según fuentes judiciales, una vez que los investigadores tuvieron la lista de esos abonados de telefonía celular se buscó en la red social Facebook. "Ahí se constató que una mujer de nombre Vanina P. publicó que estaba casada con un hombre llamado Juan Cruz Alonso, cuyas fotografías en Facebook demuestran inobjetablemente que es uno de los dos [delincuentes] que se dirigió al sector de cajeros automáticos del Banco Patagonia para sustraerle dinero a Juncos", afirmó Campagnoli, en su dictamen.
Así, la red social cuya finalidad es primordialmente lúdica y de contacto interpersonal se convirtió esta vez en una clave importante para identificar a sospechosos.
Las huellas en un desodorante permitieron detener al autor de un crimen
Diego Guidotti fue asesinado frente a su hijo durante un intento de robo en Del Viso, en febrero de 2008. Las improntas en un aerosol tocado por uno de los asaltantes correspondían a un hombre con antecedentes.
Un joven fue detenido como sospechoso de haber participado en el crimen del comerciante Diego Guidotti (55), asesinado en febrero de 2008 delante de su hijo, en un asalto ocurrido en la localidad de Del Viso, en Pilar. La Policía identificó una huella del presunto asesino en un desodorante que pertenecía a la víctima. Fuentes judiciales citadas por Télam indicaron que el sospechoso, Pablo Daniel Reboredo, de 25 años, fue arrestado gracias al sistema informático AFIS, la base de datos de huellas digitales de personas con antecedentes.
La semana pasada se determinó que las improntas dactilares del sospechoso coincidían con las que se hallaron en un desodorante en aerosol de Guidotti, que estaba en la guantera del auto de la víctima, y que, según recuerda su hijo, fue tocado por uno de los asaltantes durante el robo en busca de objetos de valor adentro del vehículo. Las huellas de Reboredo fueron cargadas en el AFIS hace pocas semanas, cuando quedó imputado por un asalto ocurrido el 12 de diciembre de 2008 en una fábrica de Benavídez, partido de Tigre.
En aquel hecho, tres ladrones asaltaron una fábrica. La Policía detuvo a dos sospechosos, pero un tercer asaltante escapó. A ese hombre se le cayó el DNI, que resultó ser de Reboredo, que así quedó imputado por robo calificado.
Por orden judicial se allanó entonces la casa de Reboredo y se le tomaron las huellas dactilares. El sospechoso no quedó detenido. El fiscal que investiga el crimen de Guidotti, Alejandro Musso, a cargo de la UFI 2 de Pilar, pidió a la Policía Científica que coteje las huellas detectadas en el desodorante de la víctima con las cargadas en el AFIS, y esta vez hallaron coincidencia con las de Reboredo. El acusado fue detenido el miércoles por efectivos de la jefatura Distrital Pilar y ahora quedó imputado de homicidio calificado criminis causa (matar para ocultar otro delito), que prevé una pena de prisión perpetua.
"Las huellas digitales en el desodorante son prueba más que suficiente para ubicar al sospechoso en el lugar del hecho. No queremos que el chico vuelva a sufrir. Un reconocimiento suyo no suma nada a una situación que ya está acreditada científicamente", dijo a Télam uno de los investigadores ante la posibilidad de una rueda de reconocimiento.
Guidotti fue asesinado la madrugada del 11 de febrero de 2008. Estaba junto a su hijo de 16 años en el kilómetro 39,500 de la ruta 8, ramal Pilar de la autopista Panamericana, a la altura de la localidad bonaerense de Del Viso. El hombre regresaba de su pizzería de Pilar rumbo a su casa de Olivos cuando fue interceptado por un auto Fiat rojo del que bajaron tres hombres que se acercaron a la ventanilla del lado del conductor para robar.
La víctima no se resistió, pero de todas maneras uno de los asaltantes le disparó y la bala le perforó los pulmones. Los ladrones escaparon con el teléfono celular, 2.000 pesos y un reloj. Otros de los ladrones abrió la puerta del acompañante y golpeó al chico en la cara. A partir del hallazgo científico de las huellas, Reboredo habría sido el hombre que revolvió la guantera del auto.
Quieren saber si fue el instigador. Además, según confirmaron fuentes judiciales, en su casa se encontró un revolver del mismo calibre que se usó en el asesinato. Y se le inició una causa por portación ilegal de armas. Aún no hay datos firmes sobre los dos hombres que actuaron en el crimen.
La Justicia de Morón investiga por estas horas si el ex marido de la maestra asesinada en Castelar está detrás del crimen. Mientras tanto, busca identificar a los dos hombres que participaron del hecho. "Por ahora hay descripciones genéricas, no están individualizados", dijo una alta fuente judicial en diálogo con Clarín.com.
Esta mañana, la Policía allanó la casa de Claudio Sartal, en San Justo. En el lugar secuestró un revólver calibre 22. "Se está peritando para saber si se usó en las últimas horas", explicó la misma fuente. Pese a que ya habían pasado 48 horas del crimen, el hombre no estaba autorizado para usarlo, por lo que se le inició una causa por tenencia ilegal de armas.
También está siendo peritado el proyectil que se encontró en el cuerpo de la maestra. "Es del mismo calibre que el arma que se secuestró esta mañana", afirmó uno de los investigadores.
Aunque no hay datos concretos sobre los dos autores materiales del crimen, la Justicia recogió varios testimonios y cuenta con una "descripción genérica" de ambos. "Se está trabajando para tratar de identificarlos", dijeron.
El caso es investigado por el fiscal Roberto Tavolaro, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6, del Departamento Judicial Morón.
Una carta sin remitente. Dentro de un papel con una dirección que el hombre hace arder para dejar los restos de un cenicero. Mira por la ventana y observa una figura vestida de negro que se aleja. El prolongado silencio es interrumpido por el timbre del teléfono. Y una voz seca, ordena: "venga al lugar que le señalé. Me alegra que haya considerado mi propuesta. Tiene veinte minutos".
Camina en la oscuridad hasta el final del túnel. Dobla. El cielo está encapotado. Una tormenta amenaza con llegar. Es invierno, hace demasiado frío. En una diminuta puerta a lo lejos percibe la sombra de su cliente.
Lo que le diré, sabrá usted, no debe comentarlo con terceros.
No se preocupe. Nunca divulgamos la información que nos brinda nuestros clientes.
Esta escena puede ser ficción literaria o realidad, da igual, en el caso de los detectives no parecen existir grandes diferencias. Están ahí, donde no los vemos, al acecho, a la espera. Su tarea consiste en develar misterios múltiples, verdades ocultas, extrañas, secretas, ajenas. Funcionan como un tercer ojo, el ojo de aquel que no nos tiene confianza.
LA ULTIMA OPCION
Difícil es el camino desde las primeras sospechas hasta chocar con la certeza de que lo que olía a podrido realmente lo está. Variados son los métodos empleados para descubrir la verdad. Luego de recurrir en vano a la brujería o fracasar en el juego de Columbo, las víctimas terminan por contratar los servicios de detectives privados. Sus clientes muchas veces llegan medicados, fuman que da calambre y en algunos casos se encuentran al borde de la psicosis.
"La nuestra es la última opción; empiezan con brujería, no les sirve; realizan una persecución por cuenta propia, no encuentran nada; y luego, de última llegan acá ", explica a la prensa Miguel Ángel Maiolino, dueño de la agencia Newbery.
No obstante, el momento más dramático es cuando aparece la evidencia ante los ojos del cliente. "Cuando les mostramos los datos y las fotos, se ponen realmente mal. En muchos casos, se dan cuenta de que la infidelidad es con parientes o amigos. También es terrible decirle a un padre que su hijo es gay, drogadicto o delincuente", comenta el detective.
El doble juego de ayudar y a su vez perjudicar, el dolor y la desconfianza, las múltiples y tristes realidades repercuten en el ámbito privado de quienes tienen a su cargo la tarea de blanquear o descubrir. "Llega un punto donde ya no crees en nada, ves todas las parejas que son infieles y entonces se torna imposible confiar. No obstante en casa de herrero cuchillo de palo, y con esto quiero decir que no investigo a la gente que me rodea", apunta Maiolino.
ELEMENTAL, WATSON
Un escritorio impoluto, un fax, un cenicero, diplomas, algunas fotografías, un robusto armario de madera. No se trata de alguno de los personajes de Edgar Allan Poe o Chesterton, tampoco de Sherlock Holmes, aunque su fiel compañero un perro siberiano - responda a Watson. Con los héroes de las novelas detectivescas comparte el oficio de la intuición, el arte de la deducción y varios de sus métodos, pero no la tecnología empleada. Hace 15 años que Maiolino cambió el espionaje Estatal por el privado. Antes era miembro de la Policía Aeronáutica de la Fuerza Aérea. Hoy, puede camuflarse según lo que exija la investigación.
Su apariencia es la de cualquier hombre que ronda los 40 años, estatura media, menudo, ojos castaños, un bigote en forma de candado. Se entusiasma cuando habla de su profesión aunque haya delegado parte de los seguimientos en sus jóvenes empleados y que se dedique a la organización de su estudio y la escuela de detectives que allí funciona.
Infidelidad, paraderos, deudas, actividades de los hijos, robos y estafas comerciales encabezan la lista de solicitudes. De la complejidad del caso dependerá la cantidad de personas asignadas así como también el precio, que nunca baja de los 100 pesos por día.
"Hay que evaluar el peligro al que nos exponemos: no es lo mismo seguir a una persona que tiene una vida normal que alguien de la pesada. Quizá es un simple divorcio pero si el implicado anda en algo duro, entonces se complica. Por ello, es imprescindible efectuar una planificación", relata.
La clientela es variada, también lo son las edades, aunque en el caso de infidelidad las que consultan son principalmente mujeres, es una relación de siete contra tres. "Esto no significa que el hombre sea más infiel sino que le da más vergüenza venir y solicitar que sigamos a su pareja", dice Maiolino.
Según el detective, los casos nunca son complicados, pero sí los desenlaces. "Una vez, me contrató una chica para que siguiera a su novio. El pibe salió de su casa, pasó a buscar a una mujer y fue a un restaurante. Llamé a mi cliente y le avisé. Cuando llegó se armó un desastre y terminamos todos en la comisaría".